En el caso de la corrección gramatical, soy efectivo, rápido y muy versátil, ya que puedo corregir textos de diversos estilos y géneros, en los que garantizo una calidad altísima.
Todo lo que tenga que ver con la lingüística y las lenguas. Mi mayor virtud es el español, el cual domino al máximo nivel y donde poseo competencias académicas y profesionales.
Para la corrección, tengo dos modos de trabajar: 1) Puedo indicar los errores y recomendar una solución mediante notas. De este modo, el cliente debería decidir qué correcciones quiere realizar y cuáles no (algunos errores no son claros o dependen de la interpretación del autor), así que es el cliente quien tiene la última palabra para decidir después de recibir la corrección. 2) Si se me da vía libre y se confía en mí, yo puedo efectuar las correcciones directamente. Así, el cliente no tendría que retocar el texto después de la corrección. Es más rápido y más sencillo para todos, pero es necesario confiar en el criterio profesional del corrector.