Como dije antes, una profesión - aunque "artística" como la fotografía - no solo está hecha de buen gusto, capacidad, conocimiento, instrumentación, etc., sino también de puntualidad, rigor, disciplina y educación. En esto me identifico mucho.
Mi trabajo tiene muchas facetas porque tomar buenas fotos ya no es suficiente: previamente hay que entender bien lo que espera el cliente, ponerlo en acto, retocar las fotos, entregarla, etc. Todo esto a veces puede parecer pesado, pero, en realidad, es lo que hace que sea divertido, nunca aburrido y distinto cada vez. Bueno, esto me encanta!
Muchos me preguntan sobre el retoque en Photoshop como si fuera la solución a todos los problemas. Yo siempre respondo que el retoque hay que tomárselo como los medicamentos: solo cuando de verdad hacen falta y en dosis pequeñas!